¿Cómo puedes saber si los zapatos que has comprado pueden lastimarte?
Claro, cuando se trata de un par de zapatos nuevos, nos emocionamos por la novedad y el diseño, pero no siempre es lo mejor para nuestros pies y necesitamos saber que zapato no elegir. Un par de zapatos que no se ajustan y están hechos del material incorrecto dañarán tus pies a largo plazo.
- La resistencia del material
La resistencia del material es uno de los factores más importantes. Si la zapatilla está hecha de materiales como piel no tratada o sintéticos muy rígidos, las rozaduras pueden ocurrir, especialmente si no se “ablanda” adecuadamente. Los materiales rígidos conducen a la fricción en sectores vulnerables, como el talón y los dedos, lo que a su vez irrita la piel con el tiempo y genera dolor.
¿Y si ya es demasiado tarde? Si compraste un par de zapatos con construcción rígida, debes hacer todo lo posible para ablandarlos en casa o preguntar a tu zapatero de confianza.
- El ajuste y el tamaño
El ajuste es la consideración más crítica para evitar problemas: si sientes que tus zapatos te están comprimiendo los dedos o los laterales, es muy importante que cambies de modelo. Por un lado, si son demasiado pequeños, los dedos se comprimirán, creando dolor, callosidades e incluso juanetes a largo plazo. Por otro lado, si son muy grandes, tus pies rebotarán dentro de los zapatos, lo que aumentará el riesgo de ampollas.
- ¿Cuándo comprar?
Al comienzo del día, los zapatos deben encajar perfectamente, sin resbalones o puntos ajustados, y los dedos deben poder doblarse. De hecho, el mejor momento para visitar una tienda de calzado es en las últimas horas de la tarde. Muchos de nosotros no lo sabemos, pero nuestros pies no son del mismo tamaño, debido a factores como el calor, el ejercicio, etc.
- Soporte en el arco
Los zapatos deben ofrecer soporte al arco. No solo te evitará dolores en los pies, sino que también reducirá los espolones o, en algunos casos, problemas dolorosos en la rodilla o la parte baja de la espalda. Si sientes que tu pie no se encuentra completamente sobre los zapatos o si el arco se colapsa por dentro, es probable que los zapatos no sean los indicados.
¿Qué hacer?
Encuentra zapatos que ofrezcan soporte del arco, esto es particularmente importante si tienes pies planos o arcos altos. Algunas marcas brindan plantillas ortopédicas o tecnologías de soporte especiales.
- La amortiguación de la suela
Si estás caminando o corriendo, tu pie sufre mucho impacto con el suelo; una suela acolchada que lo amortigüe es obligatoria. Las suelas duras o completamente planas se ven muy bien pero no tienen amortiguación, además con el uso prolongado también puedes sentir dolor en los talones, tobillos o incluso en las rodillas.
¿Cómo solucionarlo?
Verifica que las suelas de tus zapatos ofrezcan suficiente acolchado y amortiguación. Intenta buscar modelos de zapatos con suelas que tengan una cierta cantidad de relleno especializado, como la suela de goma o plantillas que absorben el impacto.
- Ventilación
La ventilación es elemental, pues el no permitir que nuestros pies respiren se traduce en sudoración extrema. Esto no solo es incómodo, sino que un ambiente cálido y húmedo sobre tus pies promueve la proliferación de hongos y bacterias, además de que puede causarte un mal olor constante.
¿Qué hacer?
En lugar de zapatos con materiales poco porosos, la alternativa es calzado con materiales que favorezcan la transpiración, como el cuero perforado, la malla, las telas técnicas, entre otras.
- El diseño y la postura
La forma y el diseño de tu zapato también determinan qué tan saludables serán tus pies con el tiempo. La falla en la elección de zapatos con tacones extremadamente altos, punta estrecha o plataforma inestable puede influenciar negativamente la postura, lo que conduce a dolor de pies, tobillos y espalda.
¿Qué hacer?
Compra zapatos con tacones medios o bajos, y si prefieres tener tacones altos, opta por zapatos que tenga plataformas estables para contrarrestar.
- ¿Qué opciones tienes?
No debes ignorar tales señales. Es posible que un par diferente de zapatos, más cómodos, te ayude a evitar problemas a largo plazo. Si el dolor en tus pies continúa, debes acudir a tu médico de confianza: podólogo o especialista.
En resumen, cuando compres zapatos, prioriza la comodidad y la salud de tus pies.